Comienza un sueño

Bienvenidos al blog del grupo de rock castellonense Panic Idols. Aquí daremos rienda suelta a nuestros pensamientos, os informaremos de noticias, y os acercaremos un poco más a ese sueño que empezamos un día, en el mundo de la música, cuando un grupo de chavales decidieron formar un grupo para comerse el mundo.


Esperemos que os guste. Un abrazo.

jueves, 23 de septiembre de 2010

El síndrome de los músicos

Desde hace años y, sobre todo, desde este maravilloso nuevo mundo llamado INTERNET, el ser humano tiene acceso a una cantidad de información impensable hace 30 años... realmente esto era casi impensable hace 10, cuando yo entré en la universidad tener en casa Internet no estaba tan prodigado como hoy en día, y, por supuesto, no iba como hoy en día.

Recuerdo cuando yo tenía melena mazo, allá por el 96, a una veintena de hombrecitos en prácticas de FP II, con 10 ordenadores por aula, y una conexión de 56kbps compartida entre 3 aulas... vamos, para los que no os lo imaginéis lento que te cagas, tan lento que ver dos tetas por internet suponía unos 5 minutos de búsqueda, extremadamente lenta y como 30 minutos de carga de imagen Hangs itself

En fin, en aquellos tiempos, cualquier músico era feliz, y más en Castellón, porque tu mundo y conocimiento respecto a lo que a instrumentos se refiere, no era mayor que el que podían aportarte los artículos en stock de las tiendas locales, que se puede resumir en poco, malo y caro, y tenías Andorra como un sueño casi imposible de alcanzar en el que sabías que había mucho y muy barato.

Con la llegada del ADSL, en internet, tenemos acceso a prácticamente todo y tras filtrar un poco de porquería, inevitable por otro lado cuando hay mucha cantidad de información, sólo hay que ver la tele, ves que el amplificador Peavey y el bajo Fender que admirabas en los escaparates de las tiendas no son más que una burda e ínfima representación del mundo real

La gran pega de esta información, es que hasta hace poco, yo era completamente feliz con un amplificador más bien mediocre y un bajo apañaete, y mi máxima aspiración estaba a poco más del equipo que tenía, en euros, tal vez no más de 1000 € pero tras atravesar la barrera de la información, esa aspiración no sólo se triplicó, sino que sabía que triplicándose estaba a mucho de lo que podía alcanzar

Pero no se acaba ahí, hay tanto que ver, que por mucho que veas, siempre quieres otro... ha llegado hasta tal punto esta obsesión entre los músicos que ha recibido hasta nombre y se llama Gear Adquisition Syndrome (G.A.S.) y nadie, que visite internet de vez en cuando, se puede librar de esta obsesión.

Ahora pensaréis, "bueno, llegará un punto que ya no habrá nada más de lo que tienes" y estaréis en lo cierto, pero es que este síndrome no te tiene porque atacar en cosas caras, yo considero que tengo tanto un bajo como un equipo de amplificación prácticamente inmejorable (a menos que te gastes 5 veces más de lo que yo me gasté), pero es que me compraría como 10 bajos más de entre 300 y 600 €... este porque lo lleva nosequien, este porque es uno de los iconos del rock, este porque reluce... y guitarras, y más amplificadores, aunque sean pequeños porque... buuuffff... sólo de pensarlo ya me pongo malo

Es un no parar de ver y desear cosas cuya única solución es dejar de mirar instrumentos por internet, porque si lo miras seguro que hoy quieres algo más que ayer y mañana querrás algo más que hoy, ¿a que si Oscar? (es que acaba de pedirse un bajo para los reyes magos), en fin, un sin vivir de tiendas on-line, españolas, alemanas, inglesas... y ya las americanas ni mirarlas por los portes, que si no...

Sergio (bass)

viernes, 10 de septiembre de 2010

De compañías de telecomunicaciones

Simplemente, hasta los mismísimos huevos.

Siempre se ha dicho que las compañías de telecomunicaciones se reían un poco del consumidor, que les daba igual blanco que negro y que los trataban como a una mierda. Realmente merecen durar 24 horas después de ser vilmente empalados con un tronco de 20 cm. de diámetro.

Mi odisea personal comenzó hará como año y medio, la primera en discordia fue "la del cable", sí, a ONO nos referimos. Nunca imaginaba que una llamada para darme de baja, del servicio de teléfono y la televisión, manteniendo internet, me traería tantos quebraderos de cabeza.

Después de escuchar los habituales y odiosos robots a los que nos tienen acostumbrados este tipo de compañías, consigo entablar conversación con un ser humano, o por lo menos eso decía él, y le transfiero mi deseo de terminar con el servicio de TV y Teléfono de la compañía en la que trabaja ya que no me eran de utilidad. Mi interlocutor, muy simpático, me ofreció quedarme durante 6 meses más con la TV e internet y se me aplicaría una oferta especial por la que pagaría 10 euros menos cada mes que sólo quedándome internet. Le pregunté muy amablemente si eso me repercutiría en algún tipo de permanencia a lo que respondió de forma negativa, acepté su oferta, total, ya me daría de baja de la TV 6 meses después.

Tras la petición de la baja, y después de tirarme casi 1 hora al teléfono para que la procesaran, repitiendo innumerables veces mis datos, los motivos... y escuchando primero a un sudamericano difícilmente comprensible y luego a un robot diciendo todas las condiciones de la baja, en todo ese largo proceso, a alguien se le olvidó comunicarme que darse de baja de ese tipo de servicio tenia un recargo de 30 eurazos por papeleo... si, habéis leído bien, 30 euros por tramitar la baja de un servicio, en una compañía que dejas más de 60 € al mes y con la que tienes intención de continuar.

Por supuesto, en la factura siguiente a la baja estaba perfectamente reflejada, pero eso no es todo, la oferta que me hicieron para quedarme con la TV + internet tampoco se reflejaba en el papel que religiosamente te mandan todos los meses, de eso si que no se olvidan. En cuanto lo vi cogí el teléfono y llame a la susodicha compañía, eso si, con la vena del cuello y los cojones del doble de su tamaño habitual Encendido

Me tocó pelearme bastante con los trabajadores de la compañía para explicarles que a mi nadie me había dicho que había que pagar 30 € por tramitar la baja de un servicio y que, lo que si me habían dicho, era la oferta de TV + internet que yo había aceptado y que ellos no me estaban aplicando. Al final me dijeron que se pondrían en contacto conmigo con la máxima brevedad posible para solucionar el problema.

No recuerdo si pasaron dos o tres semanas, pero esta vez, mucho más tranquilo, llamé, conseguí superar la fase 1: ROBOTS y llegar a un supuesto ser de la raza humana, al que, con toda la amabilidad del mundo, le insté a que me pasara con el departamento de calidad de ONO y a lo que se negaron, él, y un supuesto responsable al que me transfirió. Tras darme cuenta del fiasco de mi intento, lo que si le pedí al trabajador que se encontraba al otro lado de la línea era que, por favor, apuntara que iba a presentar una reclamación a consumo sobre la estafa de la que estaba siendo objeto por parte de su compañía y que me pasara con el departamento de bajas.

Calculo que fueron 24 horas después me llamaron directamente al móvil del departamento de calidad de ONO, curiosamente, esta vez era española la señora que estaba al otro lado de la línea y tras repetirme que los 30 € es algo que se cobra a todo el mundo, yo le dije que, por favor, me pusiera esa grabación de la que tanto alardean cuando firmas un contrato, a ver donde se me decía a mi algo sobre esos 30 €, a la vez que sí se me decía lo de la oferta que me ofrecieron. Aquí fue cuando se calló.

Total, después de intentar convencerme de que me quedara y a lo que yo me negué en redondo por el trato que había recibido, me dijo que me serían reembolsados los 30 € y el dinero que había pagado de más por la oferta. A día de hoy aún estoy esperando ese dinero y finalmente no pude poner la reclamación porque la línea aún estaba a nombre de mi madre y ella no quiso jaleos... ¿eny?... mis padres se compraron un piso nuevo y yo les compré el suyo, pero esa es otra historia Rolling Eyes

No se vayan todavía, aún hay más... LaOla

Rápidamente me dispuse a contratar otro proveedor de internet, creo que era Agosto del 2009, y el elegido fue Vodafone porque era el único que no te cobraba la línea y, por consiguiente el más barato. Al mismo tiempo, renovaba el contrato de la línea de móvil que tengo con senda compañía por otros 18 meses de permanencia a cambio de un flagrante ¡¡Nokia N85 que te cagas!!

La chica de la tienda me comentó que en cuestión de 1 mes, algún operario de Telefónica se pondría en contacto conmigo para venir a ponerme la línea, y que, hasta que no viniera a casa, podía disfrutar del servicio de forma gratuita con el palito blanco ese que anuncian en la tele, ¡¡puta mare!!

El 4 de Diciembre del 2009, a mi super Nokia N85 se le jodió algo que impedía que se viera absolutamente nada en la pantalla a parte de un negro azabache intenso. Llamadita a la compañía para ver que tenía que hacer y me dicen que sólo tengo que acercarme a cualquier punto de venta Vodafone con la facturita y que ellos se apañarán ya que, por supuesto, está en garantía. De paso, les recuerdo que por mi casa, ¡¡DESPUES DE 4 MESES!!, no se ha pasado absolutamente nadie a ponerme la línea, y que empiezo a estar un poco hasta los huevos de navegar con 1Mb de velocidad, aunque sea de forma gratuita, sobre todo por mi afición a los juegos on-line.

No problemo, rescato mi móvil de la edad de piedra, ese funciona siempre, aunque tenga 8 años. Un susto inicial al ver que no se enciende ni conectado a la red eléctrica con su debido transformador, lo dejo un rato y cuando vuelvo lo veo procesando la carga, lo enciendo y a funcionar.

Al día siguiente, tras revolver media casa, me doy cuenta de que no poseo la factura del móvil, la cual, juraría, que nunca me fue enviada, ya que la transacción del móvil y renovación del contrato fue íntegramente realizada por teléfono, pero, por si acaso, y conociendo mis habituales despistes, no voy a certificarlo al 100%. Es igual, el proveedor está obligado por ley a guardar una copia de una factura determinados años, no se cuantos, pero en este caso no había pasado ni medio año.

Llamadita a Vodafone, les comento lo de la factura del terminal y el operario no la encuentra en la base de datos. Llegamos al acuerdo de que entre 3 y 4 semanas me será enviada la copia de la factura por el dpto. técnico para poder llevar mi móvil en garantía a un punto de venta y que sea reparado.

2 meses pasaron sin saber nada ni de la factura, ni de los de la línea de teléfono y mi cabreo ya empezaba a ser serio, llamo a Vodafone, primero el tema de la factura del móvil, me dicen que ya ha sido enviada y que han cerrado la incidencia Shock por supuesto le digo que la vuelvan a abrir que a mi no me ha llegado nada y su factura me llega todos los putos meses, con lo que la dirección, mal, no la tienen. A continuación me pasan con los del ADSL y le digo que siguen sin venir a ponerme la línea y encima, a la mujer que me atendió, debía hacer tiempo que no se la follaban porque tenía un tonito en la voz de superioridad que no me molaba un duro, esta también era española, ¡vaya por dios!.

Tras decirme de una forma muy poco profesional que eso estaba en manos de Telefónica y que ellos ya no podían hacer nada, abrí mi navegador con mi mierda de conexión a 1Mb y me dispuse a buscar ipsofacto otro proveedor de internet.

El elegido fue Ya.com, simplemente por precio, era el que mejor se me acoplaba, hice el contrato con ellos y tras finalizar una conversación telefónica con un humano, español y sin haber pasado por robots... ¡¡¡OLEEEEEEEEEEEEE!!!... me dice que en menos de una semana se pondrá en contacto uno de Telefónica para venir a ponerme la línea... ¡MALO!.

En 3 días me llamaron los de telefónica y en 5 tenía al técnico poniéndome la línea en casa... y, lejos de estar contento por la solución de mi problema, no podía más que sentir que Vodafone me había estado tomando el pelo durante meses y encima estaba atado a esa compañía por el móvil y aún con el terminal que me ataba a ellos estropeado y sin la factura que me habían de mandar

Con el tema de internet solucionado y feliz, ya que de momento no he tenido ningún tipo de problema con ya.com, seguía insistiendo cada dos por tres con el tema de la factura del Nokia, alguna vez alguien trataba de buscarla en la base de datos, pero nadie ha conseguido encontrarla, lo que me ha llevado a pensar que los cenutrios directamente, la han perdido.

En Mayo me reventaron las pelotas y fui a pedir la hoja de reclamaciones, la rellené y la entregué en consumo. Hace poco me enviaron una carta diciéndome que no había respuesta de Vodafone a mi denuncia y me comentaron, que a la vez que yo recibía esa carta, una persona física iba a Vodafone a tocarles un poco las pelotas por mi caso.

De momento no tengo más noticias, espero que pronto me digan algo.

Lo que tengo claro es que a partir de ahora, paso de ofertas de compañías, paso de regalos de mierda que lo único que te hacen es atarte a un contrato, me voy a ir a Simio, Yoigo o Pepefone, me da igual, la que menos pague, me compraré yo el móvil y como en la que esté me pase algo raro, ¡¡¡A TOMAR POR CULO!!!, me voy a otra al minuto siguiente.

Hasta los mismísimos huevos

Sergio (bass)


miércoles, 8 de septiembre de 2010

¿Porque tú y no yo?

Hoy me gustaría hablar de algo que creo que se le escapa a muchos músicos, me puedo incluir hasta yo , y que posiblemente sea lo más importante para llegar al público, sobre todo a una gran mayoría de público y no sólo a 4 frikis o a tus amigos.

Realmente es algo que es difícil de ver siendo músico, ya que lo que te suele interesar cuando llegas a cierto nivel con el instrumento es tratar de tocar piezas que te supongan retos sin prestar demasiada atención a la composición de los temas, y no me refiero a que los temas hayan de ser composiciones orquestales, sino a simplemente hacer canciones bonitas, audibles, que lleguen al oyente...

Me pongo como ejemplo ya que a mi me ha sucedido, hasta que no he cogido madurez con Panic Idols, una canción que no me supusiera un reto la consideraba aburrida y sin ser merecedora de ser tocada por mis "virtuosos" dedos

Poco a poco te vas dando cuenta de que hasta ahora nunca habías tenido gente que viniera a cada uno de tus conciertos, incluso desde otra provincia, a niñas saltando de alegría cuando te haces una foto con ellas y que te miran como si fueras de otro planeta, a chavales que ves que se saben mejor la letra que tú... bueno, esto es un problema personal, nunca me he sabido la letra de los temas de los grupos en los que he estado... ¡¡ALA, QUE DICES, BURRO, ANIMAL!!!... ¡COÑO! a caso sabe el cantante tocar la línea de bajo que yo hago en las canciones, ¡¡A QUE NO!!, bueno, se que no es lo mismo exactamente, pero no voy desencaminado

A lo que íbamos, tras apreciar esos detallitos empiezas a comprender que realmente el fin de un músico no es tocar o hacer música para si mismo, sino para esa gente que realmente te admira porque haces algo que les encanta, siendo algo que también te gusta, por supuesto, pero comprendiendo que has de dejar a un lado un poco el tema personal y centrarte en lo que les gusta a ellos.

¡¡OJO!! que en ningún momento estamos haciendo música para forrarnos, ni pensando en forrarnos... bueno, un poco si, pero es algo que creo que está en el fondo de cualquier músico que realmente aprecie la música, una esperanza en el fondo de tu ser en el que algún día puedas ganarte la vida con tu grupo, pero esto es algo que está tras el hobby (y que sabes que es tan difícil como acertar una primitiva )... lo dicho, que para forrarnos, y más en este país de incultos musicales hay que hacer pop y tener las tetas gordas, poco han de hacer 5 tíos que rondan los 30 años y hacen una música cercana al Metal . En fin, que aquí de lo que hablamos es de que tu afición, se convierte en la afición de otros y al final te importa más eso que el desarrollo personal, el placer de oír a otros tararear tu canción o ver, mientras estás en el escenario, pancartas de apoyo al grupo.

Y a que viene todo esto, pues a la cantidad de músicos que hay y que habrán que no comprenden esto y se quejan de que otros con la mitad de calidad y potencial están ganando dinero y arrastrando multitud de fans y se preguntan ¿porqué ellos y no nosotros?, pues simplemente porque su música gusta y la vuestra no tanto, siempre diré que vale más cara el público un disco con una obra maestra y 10 canciones pasables que un disco con 11 canciones buenas, ya que hay muchos grupos con discos con muy buenas canciones, pero se necesita un estandarte para llegar al público global, y una obra maestra no sale todos los días, y son esos temas los que enganchan al oyente, cuando alguien no puede parar de escuchar una y otra vez una canción, sólo una, de tu creación es cuando esa persona se dará cuenta de que ese grupo que tiene 1 tema que no para de escuchar hace un concierto en tal lugar o saca un disco nuevo que, tal vez, tenga otra canción que le quite el sueño.

Por último, y le pese a quien le pese, puedes ser el que más sabe de música, el mejor con el piano o la guitarra, y nadie va a negar que eso te dará muchas más posibilidades de obtener temas buenísimos que a uno que no sepa tanto, pero una obra maestra sale con el corazón y con el gusto, no con la cabeza

Sergio (bass)